jueves, 5 de noviembre de 2026

Punto de fuga

Rostro pétreo fragmentado por figuras geométricas doradas, rodeado de símbolos esotéricos, pirámides y objetos distorsionados en un universo oscuro y surrealista.

El péndulo choca en mi mente,
la llave se rompe por dentro,
los bordes señalan el centro,
reflejo callado y ardiente,
impávido ante ti me encuentro.

Me envenené, ¿por qué te asombras?
¿Por qué ríes cuando me nombras?

Crees saber lo que está escrito
en los libros poligonales.
Roes huesos de prenatales,
infectas mi propio apetito,
me inoculas fiebres glaciales.

No obtendrás mi punto de fuga,
la inercia será exponencial,
desactivaré la señal,
sin un pliegue, sin una arruga,
con la clave piramidal.

miércoles, 4 de noviembre de 2026

Poema A001

Composición surrealista y onírica de una figura femenina de labios de cristal que se deshacen en burbujas heladas, una brújula antigua entre rosas oscuras y un viajero solitario frente a un altar en un paisaje nevado, bajo una galaxia violeta iluminada por un cometa.
De tu boca de impecables aristas

burbujas de hielo y cristal brotan,

y aunque en reflejos púrpuras insistas,

y aunque de lustres y fama te vistas,

huellas de señales ausentes flotan.


Cuando la brújula ordene parar,

cuando en la puerta no escuches pisadas,

cuando no haya más gloria que el altar,

¿en qué astro dejaremos de orbitar?

¿Hacia dónde apuntarán las miradas?


En la galaxia sin nombre te espero,

en el cometa del siglo perdido.

Sin excusas, sin rencor, sin acero,

bajo una nieve negra de febrero,

cuando el cero absoluto quede hundido.

domingo, 1 de noviembre de 2026

Aprendiz nocturno


Nuestro Sol se despedía,

tras un sombrío tapiz.

La aventura nacería,

para este torpe aprendiz.

Algo del cielo caía...


La noche tornó en fulgor,

los ojos plenos de hielo,

mil esquirlas de estupor

florecían desde el cielo,

con un golpe atronador.


Por siempre quedé prendido,

me quedó la cicatriz,

de explosiones y de ruido,

de sabor a regaliz,

fiesta en mi pueblo perdido.

Jazmines


Se desvaneció el aroma a jazmines,

las rosas claudicaron lentamente,

perdieron la memoria los jardines,

la tierra se marchitó de repente.


Piedra negra, polvo, ceniza, lodo,

yermo por siempre el fruto de tu vientre.

No hay remedio, se exterminó todo

que semilla en este páramo engendre.


Yo te anhelo tal como eras, radiante,

te espero en mis recuerdos infantiles,

en mi galaxia de flora brillante,

de fragancias sedosas y sutiles.

sábado, 31 de octubre de 2026

De puño y letra


La carta voló del nido,
se fue para no volver.
Sus letras quiero prender
en un fuego sin testigos.

Ella yace, ya perdida,
entre el moho y la ceniza,
en una tarde plomiza
se partió en dos su herida.

Aún espero tu regreso,
y te espero en tus palabras,
y el día que tu alma me abras,
por siempre quedaré preso.

Mi tiempo se murió helado,
me quedé rota en la esquina,
como mujer clandestina,
me hundo en papel mojado.

Con tu ausencia me casé,
y hasta el reloj quedó mudo.
Jamás llegó mi saludo,
ni mis dudas traspasé.

Nocturnos


Sientes truenos a lo lejos,

hueles la noche despierta,

el miedo retumba en espejos

de sombras que saben a hiel,

y el tiempo reclama el silencio.


Tu vientre arde de frío,

la sangre se corta en tus venas,

la luna tiembla en el río,

mientras las horas se alargan

en una danza sórdida y serena.


Te escondes entre tus certezas,

respiras cenizas a sorbos,

te encierras entre dos reflejos,

esperando la luz que se aleja,

hacia los temores sordos.


Las brisas de nuevas promesas

esperan con ansia el mañana.

Olas gigantes te abrazan,

llenando de fuerza tu alma,

y alzas el vuelo soñando con verlas.

Roja


Como llamas tatuadas en rojo carmesí,

incendias con tu tinta el pálido jardín.


Me clavas, silenciosa,

tu daga venenosa,

y robas de mis sueños

mi rosario de cristal,

que arrojas con desprecio

al abismo del volcán.


Pero más pronto que tarde

llegará San Valentín,

y de tu boca rencorosa,

empapada de carmín,

brotará la lava espesa

en una noche sin fin.


Y los fieles fervorosos, 

reunidos en el templo,

rezaremos en tu tumba, 

en la bóveda del tiempo...


Fiel testigo


Desde tus ángulos perfectos,

compartes las luces y sombras.

Fiel testigo, refleja tu esencia,

ni señalas, ni dictas, ni nombras.

Nadie se percata de tu presencia,

Nadie recuerda tu ausencia.